Mostrando entradas con la etiqueta docente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta docente. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de febrero de 2012

El docente, punto de partida del cambio en la enseñanza

¿Qué es, para mí, enseñar?, ¿Y aprender?:
Enseñar y aprender están relacionados al 100%, de modo que no puedo hablar de uno sin mencionar también al otro. El que enseña aprende, y también, quien aprende enseña. Enseñar es crear condiciones para producir conocimiento nuevo, y también ayudar al alumnos a crecer en todas sus dimensiones. Nuestro conocimiento es incompleto, inacabado y debemos aprender permanentemente, pues nunca dejamos de aprender. Enseñar no es solo transmisión de conocimientos, se requieren otras cosas, como respeto, tolerancia, humildad, el gusto por la alegría y la vida, la apertura a lo nuevo, la disponibilidad al cambio, la perseverancia, el esfuerzo, y la motivación. 
Por otro lado, aprender no es repetir la lección dada. Hay que experimentar, comprobar y construir para cambiar y mejorar. El que aprende es el propio artífice de su formación, con la ayuda del que enseña. Esto requiere ante todo respeto tanto a la persona que quiera cambiar como a la que no lo quiera.
Enseñar no existe sin aprender.

¿Qué tipo de conocimiento te gustaría que tus alumnos aprendiesen?:
En primer lugar, el conocimiento de sí mismos, a conocerse en profundidad para saber cuáles son sus posibilidades y dónde están sus limitaciones. Después, el conocimiento de poder trabajar con autonomía, y saber ser exigentes con su  formación. Por último, el conocimiento de las materias que les formarán como personas competentes y completas intelectualmente.

¿Qué quieres que tus alumnos sean capaces de hacer al finalizar el curso?:
Que logren las metas expuestas en el proyecto educativo del centro, y que hayan adquirido una autonomía personal y una base para ir, poco a poco, conviertiéndose en personas capaces de llevar a cabo un aprendizaje autorregulado.

¿Cuál es el contenido clave para la materia que impartes?:
No imparto ninguna materia puesto que no soy todavía profesora, pero si lo fuera, mis expectativas estarían en desarrollar las competencias básicas de infantil, que son: 
Autonomía e iniciativa personal, competencia en comunicación lingüistica, competencia matemática, social y cuidadana, competencia en el conocimiento e interacción del mundo físico, competencia digital, competencia para aprender a aprender y competencia cultural y artística.

¿Qué tipo de actividades utilizaría?:
Actividades que trabajen esas competencias. Serán actividades basadas en el juego, y flexibles en tiempo y espacio. Además, se utilizarán diversos materiales.

¿Qué tipo de actividades para evaluar?:
En infantil, emplearé listas de control para que, mediante la observación, vea si los alumnos han alcanzado las metas propuestas. También, una tabla de doble entrada donde aparecen, por un lado, los nombres de los alumnos, y por otro, los items a evaluar.

miércoles, 15 de febrero de 2012

¿Qué tipo de alumno eres?, ¿Qué tipo de docente eres?

Este video, donde se analiza los tipos de docentes y alumnos y cómo debería ser la educaciòn, me ha resultado interesante, y por ese motivo ocupa una entrada de mi blog.

 

domingo, 12 de febrero de 2012

La evaluación

Una vez más, poniéndome en la piel de una profesora, en mi caso, de una profesora de infantil, plantearía la evaluación de la siguiente forma:
La evaluación se pasaría 3 veces al año, es decir, una vez al final de cada trimestre. Con 3 años, se evalúanrían las adaptaciones importantes, o el nivel que tenían los niños al entrar en el colegio, la base con la que llegaban para saber dónde había con centrarse con cada niño. También se evaluaría la pronunciación, la evolución de la escritura y lectura, así como los conceptos espaciales y temporales, matemáticos y la psicomotricidad. (Con 3, 4 y 5 años)
Yo, como profesora, para apuntar utilizaría una tabla de doble entrada donde aparecen, por un lado, los nombres de los alumnos, y por otro, los ítems a evaluar. Imagino que cada profesora lleva a los mismos niños desde que entran en 1º hasta que pasan a primaria con 6 años, de modo que se guardan el registro y los exámenes hasta la tercera evaluación, que es cuando se lo pueden llevar a casa, una vez que los profesores se han reunido y han puesto las notas. Los exámenes que se pasan para evaluar son SIEMPRE de carácter individual, tanto en 1º de infantil como en 3º de infantil.
En el hipotético caso de que se tratase de magisterio de Primaria, las evaluaciones serían contínuas, de modo que después de cada tema, los niños deberían enfrentarse a un pequeño examen de algunas preguntas, donde poner en práctica sus conocimientos adquiridos sobre los datos más releventes de esa unidad.
Por ejemplo, si nos centramos en la asignatura de Conocimiento del Medio, aquí he colocado un ejemplo de "examen" que corresponde a 4º de primaria: 

sábado, 11 de febrero de 2012

Pasos de un modelo de diseño integrado

A pesar de que aún no soy profesora, cabe resaltar la necesidad de reflexionar sobre la práctica educativa dando importancia al rol del profesor como aprendiz en el aula. El papel de docente siempre debe ir acompañado de un ambiente de aprendizaje centrado en la organización y ajustándose a cada perfil del alumnado. Las principales funciones que desempeña un profesor, como ya dije en la entrada de "aprendizaje autorregulado", son las de programación, aplicación y evaluación; todas ellas integradas en los 12 pasos de un modelo de diseño integrado, el cual consiste en recoger información del contexto (alumno, clase, naturaleza de la asigntaura, etc.), establecer metas y recoger información sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Dentro de los pasos de este tipo de diseño, me han llamado la atención principalmente los de: formular los procesos de evaluación, seleccionar las actividades más efectivas, seleccionar estrategias de enseñanza, anticipar errores y establecer criterios de evaluación. Todos ellos guardan gran relación y similitud con los expuestos en la autorregulación del aprendizaje, ya que esta autonomía que conlleva el aprendizaje atorregulado no solo es competencia del alumno, sino también del maestro, como ya llevo comentando a lo largo de varias entradas de este blog.
Tanto aprendiz como profesor tienen que mejorar día a día, cada uno a su ritmo y manera. Uno debe aprender a aprender y el otro debe aprender a enseñar. Así pues, nunca nada es suficiente, y como bien he reflejado en la imagen de la entrada anterior: "Quien se atreve a enseñar no debe dejar de aprender".

lunes, 6 de febrero de 2012

Aprendizaje Autorregulado

Siempre se ha dicho que de los errores se aprende, y esto es totalmente cierto. Con el paso del tiempo nos vamos dando cuenta de lo que hacemos mal, y vamos diseñando estrategias para que cuando la situación requiera hacer algo similar sepamos cómo hacerlo sin volver a caer en los errores pasados. Así es como las personas maduran. Esta lección de la vida aplicada a la educación es lo que denominamos "aprendizaje autorregulado", es decir, aquel alumno que sabe cómo planificar su proceso de aprendizaje, que posee las herramientas para abordarlo, y que si las cosas se complican o fallan, sabe analizar la situación para ver dónde está el fallo y qué puede hacer para solucionarlo. 
Para que esto se cumpla, el ser humano tiene que "caerse y levantarse", madurar como persona, e ir conviertiénsose en alguien autónomo, capaz de construir su propio proceso de aprendizaje. Aunque para ello, debemos tener al lado una persona que nos ayude a recorrer ese camino de obstáculos, que debe encargarse de proporcionarnos un contexto agradable, una atmosfera positiva que ayude a adquirir esta competencia tan importante de autonomía personal.

El estado actual del conocimiento, reconoce la importancia de variables afectivo-motivacionales relacionadas con las Dificultades de Aprendizaje y como todo ello se vincula con el Aprendizaje Autorregulado. Existe coincidencia en manifestar que los motivos, intenciones, metas, creencias y autoconcepto de los estudiantes con dificultades contribuye en gran medida en sus situaciones, poco exitosas, de desempeño escolar.
 Así también, estas situaciones, pueden reducir el interés y la motivación, generar actitudes reactivas y escasa persistencia hacia la tarea escolar y desarrollar baja autoestima, inhibiéndose, por lo tanto, la conducta autorreguladora del aprendizaje.  

Para fomentar este tipo de aprendizaje hay que crear un ambiente propicio que anime al estudio, que motive, pues es necesario que los alumnos esten motivados para que esten dispuesto a esforzarse. 
Las actividades que conllevan una planificación o predicción son las que un aprendiz realiza cuando quiere aprender a solucionar un problema. Es decir, son actividades autorreguladoras las que pueden resumirse en las típicas preguntas cuando se emprenden las tareas cognitivas: ¿qué voy a hacer?, ¿cómo lo voy a hacer? (planeación), ¿qué estoy haciendo?, ¿cómo lo estoy haciendo? (monitoreo y supervisión), ¿qué tan bien o mal lo estoy haciendo?(revisión y evaluación).





domingo, 29 de enero de 2012

¿De qué habla este blog?

Cada entrada de este  blog va a consistir en un comentario sobre el libro "Aprendizaje y enseñanza en el siglo XXI: pautas para el desarrollo profesional del profesorado".

Se trata de un libro que ofrece y expone un conjunto de indicaciones o pautas de lo que debe ser una buena práctica educativa en la actualidad. El objetivo principal del libro es adjudicar al lector el rol de alumno, fomentando así, una reflexión personal sobre el proceso de aprendizaje. 
Por eso, voy a comentar cada apartado, página o fragmento que me parezca importante, y espero que cuando finalice este blog, sea consciente y haya comprendido en qué consiste la verdadera práctica docente; es decir, el proceso de enseñanza/aprendizaje de calidad, tan necesario y fundamental en este siglo XXI en el cual nos encontramos.